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El Reconocimiento de Jerusalén Como Capital de Israel. Una Bienvenida a la Incertidumbre.

Historia en letras.

El Reconocimiento de Jerusalén Como Capital de Israel. Una Bienvenida a la Incertidumbre.

Por: Carlos Alberto Sánchez Villegas*

Trump ahora descompone la relación entre Israel y Palestina

Trump ahora descompone la relación entre Israel y Palestina”

EN ESTOS días hemos visto en las noticias internacionales cómo el tema de Jerusalén sale nuevamente a la luz. Un tema que lleva décadas arrastrando tensiones, guerra y problemas diplomáticos. El presidente de Estados Unidos Donald Trump ha decidido reconocer a la ciudad de Jerusalén como capital de Israel, en una política agresiva que destruye cualquier posibilidad cercana de paz entre Israel y Palestina

HISTÓRICAMENTE TANTOIsrael como Palestina reclaman la ciudad de Jerusalén como su capital. Ante esta disputa la comunidad internacional decidió establecer embajadas ante Israel en la ciudad de Tel Aviv para no alimentar más el conflicto y no generar discordias entre los Países que apoyaban a una u otra nación.

ESTE 6 de diciembre el mundo recibió la noticia de que Trump reconocía a la ciudad de Jerusalén como capital de Israel, y que ordenaría el traslado de la embajada estadounidense a dicha ciudad de forma inmediata. Estados Unidos e Israel siempre han sido aliados tanto a nivel político como militar. En el sentido diplomático Estados Unidos siempre había cuidado ciertos detalles como el caso de la disputa de Jerusalén, esto para no endurecer más los conflictos y problemáticas de la zona, esto hasta hace unos días con la decisión del presidente Trump.

LOS PROBLEMAS entre el Estado judío de Israel y el Estado musulmán de Palestina iniciaron desde la fundación del primero en 1948, cuadno por resolución de la ONU se creaba un estado judío, pero tal decisión no fue apoyada por los países árabes quienes apoyaban a la población de Palestina que ya se encontraba en la zona de disputa. La problemática derivó en diversos enfrentamientos bélicos entre Israel y sus vecinos árabes, en 1957 y en 1967 con la Guerra de los Seis Días, donde Israel pudo expandir sus fronteras a costa de Siria, Egipto y Jordania. Durante todo este proceso Israel siempre tuvo el apoyo de los Estados Unidos. Tras está serie de conflictos bélicos la ONU aconsejó a sus países miembros que establecieran sus representaciones y embajadas en Tel Aviv y no en Jerusalén, desde entonces las diversas embajadas de naciones se habían establecido en aquella ciudad.

LAS REACCIONES no se han hecho esperar, ha habido protestas no solo en las afueras de la Casa Blanca, sino que en países como Cisjordania, Palestina y en la misma Jerusalén se han desatado una serie de protestas violentas en contra de la nueva medida del presidente Donald Trump. Israel ha arrojado bombardeos a la Franja de Gaza debido a la violencia que se está suscitando en este territorio palestino en un proceso que levanta más tensiones entre ambos bandos.

PAÍSES COMO Irán, Afganistán, Turquía, entre otros, dan su apoyo a Palestina y protestan de forma abierta la decisión de EUA. De esta forma se reaviva un conflicto que tiene casi 70 años de vigencia. Durante todo este tiempo el Estado judío de Israel ha sido acusado en distintos momentos de violentar los derechos humanos de la población palestina, acusaciones que han quedado sin respuesta y sin justicia a lo largo de los años. Al parecer esta situación seguirá ahora que EUA avala las intervenciones cada vez más agresivas de Israel sobre Palestina.

CON ESTA última decisión Trump manda un mensaje claro, seguirá apoyando a Israel en sus ideales expansionistas y en su plan de recuperar “Tierra Santa” de una vez por todas a costa del pueblo musulmán representados en el territorio por los palestinos. Los diversos intentos de paz que alguna vez realizaron administraciones pasadas de EUA se echan por la borda para darle la bienvenida a la incertidumbre y a las tensiones armadas nuevamente.

*Historiador, columnista y escritor. Egresado de la Universidad Autónoma de Aguascalientes.

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El Hombre de la Luna.

Entre Letras.

El Hombre de la Luna

Por Carlos Alberto Sánchez Villegas

“Sus días, su tiempo lo ocupa en pensar y pensar”

“Sus días, su tiempo lo ocupa en pensar y pensar”

EL ASTRO rey de nuestro sistema solar hacía rebotar sus rayos de luz por todos los confines de los planetas y asteroides que lo rodean. En la mayoría de este enorme espacio reina una tranquilidad y un silencio absoluto, la luz lejana de aquellas estrellas es más perceptible y brillante en el espacio, lástima que en su abrumadora mayoría los seres humanos jamás podremos ser testigos de semejante espectáculo.

EN UNO de esos cuerpos en movimiento alrededor del Sol se encontraba un hombre, para ser más exactos en el satélite terrestre que conocemos como luna, si aquí podemos vislumbrar a nuestro protagonista equipado con su traje espacial y un semblante pensativo. No se sabe qué tipo de nave lo dejó varado en aquel cuerpo celeste, solo se sabe que ya son años de su exilio, de su abandono; aún menos se sabe él porque no ha intentado escapar de aquella soledad. Sus días, su tiempo lo ocupa en pensar y pensar.

EL HOMBRE de la luna es originario de ese planeta que tiene ante sus ojos llamado tierra, pero nadie sabe de qué época y en qué tiempo vivió, para ser más exactos ni él mismo sabe esto, solo sabe que un gran dolor lo envuelve cada vez que fija sus ojos en este planeta y no solo de recordar su pasado sino de ver el futuro que ahoga a sus semejantes humanos, llenos de problemas bélicos, egoísmo y maldad.

LOS PRIMEROS años de su estancia en la luna los dedicó a recorrer palmo a palmo el satélite, terminó por aprenderse cada rincón, cada roca, cada cráter que constituía este cuerpo celeste. Durante este primer tiempo su mente se ocupó en explorar y conocer más sobre su nuevo hogar sin que ningún otro pensamiento invadiera su mente, pero una vez que lo conoció todo, sus pensamientos se fueron fijando cada vez más en su hogar terrestre y en el sufrimiento de humano.

A DIARIO escogía una roca diferente en la cual se sentaba para observar hacía la tierra. Había cosas que le preocupaban de sobremanera, por ejemplo, que el hombre perdiera cada vez más la fe, y no solo el hecho de perder la fe en un Dios, sino en perder la fe en sí mismo, en la propia naturaleza humana, el hombre ya no creía en nada. Los conceptos de libertad, paz, fe, armonía, estaban perdiendo todo su significado. El hombre de la luna que alguna vez había soñado con volver a su hogar ahora prefería pasar toda su eternidad en aquel mundo solitario a volver a un mundo donde se había perdido toda esperanza.

UNA DE las cosas que más indignaban a nuestro protagonista era el hecho de que el ser humano volteara hacía arriba pensando llegar a Marte y a todo el sistema solar cuando su propio planeta estaba casi totalmente destruido, cómo podía ser el hombre tan egoísta con su propio mundo, con su propio hermano. Así es el hombre de la luna presenciaba desde las alturas el destino cada vez más incierto de la raza humana.

ASÍ QUE pensando en esto por años el hombre de la luna decidió pasar el resto de su existencia en soledad en aquel entorno frío que, sin embargo, ofrecía la hermosura de las estrellas y la cercana de los demás cuerpos celestes, una soledad que también ofrecía una especie de paz para el alma, el tiempo había deteriorado su traje espacial, pero no su fe en sí mismo y en aquel grano de esperanza que tenía aún sobre sus hermanos humanos y en la tierra, tal vez si estos un día recuperarán su fe él podría regresar a su hogar.

*Historiador, escritor y columnista. Egresado de la Universidad Autónoma de Aguascalientes.

LA MEMORIA DEL FERROCARRIL EN AGUASCALIENTES.

Por: Carlos Alberto Sánchez Villegas.
Estación de Aguascalientes, 1926. Fondo Comisión de Avalúo e Inventarios. Fototeca. CONACULTA/CEDIF.

Como es bien sabido, Aguascalientes tiene un fuerte arraigo hacia su cultura ferrocarrilera, que se deriva de la instalación de reparación de la Compañía del Ferrocarril Central Mexicano en 1903. Dicha maestranza (como eran conocidos también este tipo de talleres de mantenimiento) pasaría a ser parte de Ferrocarriles Nacionales de México (FNM) y funcionarían hasta finales del siglo XX.

Hoy en día este espacio se ha convertido en el Complejo de las Tres Centurias, donde aún podemos apreciar todo lo que significó para el Estado el arribo de la locomotora y la infraestructura ferroviaria. Pero no sólo se trata de restaurar edificios o exhibir maquinaría antigua, hace falta también una mayor profundidad en la investigación histórica sobre el tema para que de esta forma la población aguascalentense amplíe su conocimiento sobre la cultura ferrocarrilera.

 Al profundizar en la investigación histórica nos daremos cuenta, por ejemplo, de los términos del contrato que se firmó en 1897 entre el Central Mexicano y el gobernador del estado Rafael Arellano, por el cual el gobierno cedía a la empresa terrenos de la antigua Hacienda de Ojocaliente, así como el agua necesaria del manantial de Ojocaliente para la actividad industrial de los talleres. Estos puntos fueron relevantes para que la empresa optará por Aguascalientes y no por otro Estado para instalar sus talleres de mantenimiento. En esta decisión podemos ver cómo entran otros factores en juego y no sólo la excelente ubicación geográfica de la entidad. Un factor significativo fue la gestión del gobernador Rafael Arellano al negociar con Central Mexicano su llegada inminente y la construcción de su infraestructura.

Toda esta información se encuentra fácilmente en el Archivo Histórico del estado de Aguascalientes y está abierta al público en general no sólo a los investigadores de la historia. Hay diversos estados de la República que tienen una fuerte cultura ferrocarrilera, como lo son San Luis Potosí, Puebla, Jalisco, Guanajuato o la Ciudad de México, pero no en todos estos estados se dio una unión como lo fue Aguascalientes con sus talleres. Instalaciones que se encontraban en la misma ciudad y que fueron el inicio de un crecimiento industrial para una entidad pequeña y que dependía del ámbito rural.

Al paso de las décadas se fue haciendo cada vez más común el paso de los obreros ferrocarrileros hacia su lugar de trabajo, el paso de estos hombres con sus uniformes por las principales calles de la ciudad fue un espectáculo cotidiano que se dio durante casi un siglo. Un lugar donde el trabajador no sólo laboraba de forma automática, sino que se le daba el conocimiento de algún oficio, por eso se le conocía como maestranza, porque el trabajador obtenía conocimientos que después podía usar para su vida diaria, desde herreros hasta carpinteros, siempre había una fuente de conocimiento en estos talleres.

El paso del ferrocarril no sólo trajo industria a Aguascalientes, sino que en sus talleres se encontró una fuente de enseñanza para el obrero. Estos motivos entre otros son los que nos deben alentar a seguir investigando y a seguir manteniendo la memoria histórica sobre el ferrocarril en el Estado. Esta invitación no sólo es para investigadores sino para la población en general. Una invitación a seguir alimentando de leña la locomotora de nuestro conocimiento como población.

Enlace en Centuria noticias:

http://www.centuria.mx/la-memoria-del-ferrocarril-en-aguascalientes/http://www.centuria.mx/la-memoria-del-ferrocarril-en-aguascalientes/

 

Una lluvia compartida.

Una lluvia compartida.

Por: Carlos Alberto Sánchez Villegas *

En un tiempo de lluvias y nubes oscuras ella tomo mi mano, recuerdo bien que los vientos fríos tocaban con caricias invernales las hojas de los árboles, a mi mente viene la imagen de sus mejillas expuestas a aquel ambiente gélido y la brisa que se desprendía de sus labios al sonreír.

     Dentro de la casa un aroma de café impregnaba todas las cavidades de las habitaciones. Un café para dos, pensaba él para sus adentros, una taza para compartir sueños y esperanzas, en verdad podría faltar cualquier cosa menos esa bebida que compartía con ella cada tarde.

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     Él se dedicaba a capturar ideas en forma de letras. Tantas notas y borradores que había sobre su tenían el nombre de aquella mujer de ojos cafés, la verdad es que todo tenía sabor a ella y su fragancia abarcaba todo el conjunto de su ser.

     Mientras pensaba esto en aquel jardín húmedo ella sujetaba con más fuerza su mano, aquellas manos pequeñas de ella, suaves al tacto que trasmiten magia al instante. Del tocadiscos llegan las notas de las canciones de Creedence, que al él tanto le gustan, la música se eleva junto con el vapor del café por todo lo alto del cielo. La melodía fue cambiando poco a poco para darle espacio a Def Leppard y a un beso de sus labios.

     Tal vez lo que significa una buena juntos no son las grandes demostraciones de amor ni las cursilerías, tan solo es disfrutar juntos de las pequeñas cosas, de las sinfonías cotidianas que la vida trae, el secreto está en eso, en una sola mirada de ambos con destino a la lluvia.

     Ojalá esos días de nubes oscuras nunca terminen, los días de detalles compartidos son mejores así. Las letras y las ideas fluyen de una mejor manera, ese sentimiento llamado amor se manifiesta de todas las maneras posibles en cada rincón, en cada caricia, en cada verso que se desprende del tintero.

     El clima se endureció, ahora la tormenta se observaba desde la ventana, el tiempo corría lentamente entre platicas y más café, las melodías fueron cambiando también dando lugar a la voz de John Lennon. El día le dio paso a la noche, los ruidos de la oscuridad fueron inundando la atmósfera. Nuestros protagonistas se fueron perdiendo también entre sombras, aguardando un nuevo amanecer lleno de la brisa de nuevos ideales en conjunto.

  • Historiador, escritor y columnista. Egresado de la Universidad Autónoma de Aguascalientes.

 

Crónica de un hospital.

Por: Carlos Alberto Sánchez Villegas*

“La soledad y la tristeza son el pan de cada día”.

Llueve sobre aquella ventana, los relámpagos dejan sentir su pesado estruendo; solo el alma solitaria entiende la belleza de aquel espectáculo. Para alguien que lleva días en el hospital aquel panorama es sorprendente, cargado de recuerdos, como aquel día que la llevo a su casa n su motocicleta mientras llovía. Al mismo tiempo que esto cruza por su mente afuera el agua cae con más intensidad.

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     En el exterior el mundo gira y transcurre en total normalidad olvidándose de todos aquellos que por alguna razón pasan sus días en las camas de un hospital. Graves o no, hay una tristeza que va envolviendo todo, tanto a pacientes como a familiares. A decir verdad, hay otros sentimientos que se entremezclan junto con la tristeza, como la angustia, desesperación, abandono; si uno quiere encontrarse con todo esto basta con asomarse a la habitación de un nosocomio.

     Mientras pienso en todo esto aguardó la visita de ella, es de las únicas cosas que me dan consuelo junto con mi familia. Su plática y sus hermosos ojos hacen perfecta armonía, dan alegría a estos días de estaría sombría.

     He tenido que cambiar mi habitual taza de café por vasos de agua y té, eso no tiene nada de divertido, pero todo sea por el bienestar de uno. Las horas en cama solitarias, le dan a uno muchas cosas que pensar, sobre la vida misma y sobre el olvido en que la sociedad tiene a todos aquellos enfermos, en fin, creó que no tomar café me hace delirar demasiado.

      Hay cosas que lo unen a uno a otros seres humanos, accidentes también como en mi caso que dejó una tibia rota y más de una semana hospitalizado, pero definitivamente tengo como una gran ganancia que todo esto me ha unido más a ella, discutimos de cualquier cosa, pero ese es el sentido de estar con alguien, disfrutar hasta las riñas.

     La estaría en un lugar así es difícil, aunque uno no este grave la muerte asecha siempre en los alrededores y la pena lo embarga a uno de ver a otros en situaciones más críticas, al menos yo tengo el privilegio de estar junto a una ventana. Las agujas son el pan de cada día, piquetes por aquí y por allá, ya hasta estoy superando mi pánico a las inyecciones, tengo que hacerlo hay otros que la están pasando peor.

      En fin, el día de mi operación se acerca, el nerviosismo no es tanto, solo tal vez un poco de miedo a la anestesia, pero en general es una intervención de carácter sencillo, porqué se me ocurrió esto querido lector, tal vez sea por la soledad que se siente en este tipo de lugares, una estancia que pocas veces tenemos oportunidad de vivir. Ahora solo pido por todos aquellos que tienen que pasar días en un nosocomio, por su recuperación y para que no tengan una estancia prolongada.

*Historiador, escritor y columnista, egresado de la Universidad Autónoma de Aguascalientes.

Una Fotografía de su Mirada.

Entre Letras.

Por Carlos Alberto Sánchez Villegas

* Una Fotografía de su Mirada

Pintura de Ivan Alifan

Pintura de Ivan Alifan

Tus ojos tienen la maravilla del café impregnados,
El aroma, la facultad de capturar la esencia de otra alma,
Eres la mujer que refleja el grano del café, eres quien
Captura todos los instantes en una mirada.

LOS RAYOS del Sol pegaban aquella tarde con gran intensidad sobre la plaza de la Revolución, Emilio sentado en aquella banca se entretenía en intentar encender aquella vieja cámara que lo acompañaba desde hace dos semanas a todas partes; había encontrado aquel artefacto en un bazar y tardó un poco más de dos meses en reunir el dinero suficiente para comprarlo.

EL PRIMER intento para hacer funcionar su cámara era esa misma tarde en aquella plaza, y no es que no existan suficientes fotografías del “Che” ya, pero esa imagen, ese espacio siempre lo había atraído de una manera casi mística, ¡Por fin! Después de dos horas de intentos aquel viejo aparato con la palabra Nikon casi diluida por el tiempo tomo la primera foto, un momento que, aunque pareciese sencillo quedó marcado por siempre en su alma, en la memoria de un muchacho que sólo quiere guardar para sí cualquier instante, persona o lugar.

AFUERA DE su nuevo mundo de fotografías de y capturas su mundo y el de su familia se concentra en el café, en la recolección del fruto del cafetal, en el tostado y trasformación de aquel misterioso grano; todos los días con la llegada del rocío matutino el aroma del café recién hecho inundaba las habitaciones de su casa, ese espacio esa actividad también se hizo blanco del flash de sus capturas, había demasiada belleza demasiado misticismo en aquel fruto, en aquella bebida como para dejarla pasar así nomás.

EMILIO NO sabía cuándo había nacido en él aquella inquietud de poder capturar los momentos con aquella herramienta, no lo entendía, pero cuando observó aquella cámara en aquel bazar pudo entender que la tenía que obtener a como diera lugar, siempre había observado con cierta curiosidad todas aquellas fotografías familiares que adornaban su casa, siempre deseo capturar para una eternidad cada instante.

A PARTIR de ese momento los días trascurrieron entre jardines. Plazas, blancas, todo lo que era aquella Habana Vieja; los olores y encantos del café entre mezclados con una rumba, con la mugía de un mojito, y la riqueza de un pueblo con miles de ideales y sueños. Todo aquello que era lo cotidiano se volvió la inspiración de sus fotografías.

UNA DE tantas tardes la encontró a ella, a la luz del día los ojos de aquella mujer reflejaban la intensidad del grano de café; la descubrió con una leve sonrisa que regalaba a quien se le acercara, pero a la vez había una tristeza profunda que sólo reservaba para sí misma y para la locura que se guardaba en su cabeza y su pensamiento.

CAPTURAR SU sonrisa, preservar cada centímetro de aquella piel morena en una imagen, era como realizar la más bella de las pinturas, él había descubierto una nueva manera de hacer arte. Ella en sí misma era un todo, arte y belleza en toda la extensión que se filtraba más allá de la intimidad donde ella explotaba y dejaba el alma completa, sinfonía de café en cada poro, en cada pequeño espacio de su cuerpo.

ENTRE CAPTURAS y fotografías ella pregonaba su libertad, su derecho a vivir, aunque por dentro las cadenas y los grilletes fueran tan pesados. Se negaba a quedarse, se negaba a atarse a otro corazón, una tarde llegó entre resplandores otra tarde se marchó dejando vacío y noche, tanto deseaba la libertad que nunca se dio cuenta que jamás sería tan libre como cuando estaba con él.

EL MUNDO siguió girando entre nuevas fotos, lugares, nuevas personas, ojos que reflejaban distintos colores, distintos sentimientos, cada uno de ellos con un esplendor diferente y único. La vida sigue su curso y no puede detenerse y el universo siempre ofrece nuevas imágenes, nuevas maravillas, cada nuevo día explotaba entre ideologías y revoluciones, entre bullicio y café, cada día traía un nuevo recorrido, uno que mostraba a partir de fotografías la manera en que se tenía que seguir respirando, la manera en que uno tenía que seguir viviendo, y esto realmente no era para nada malo, el conocimiento hacía su arribo con cada nuevo despertar.

Y, SIN embargo, a pesar de tantas cosas buenas, cada noche el recuerdo lo asaltaba, aquello que ya no estaba a su lado, unas manos, un rostro, cada uno de sus lunares, el punto exacto de cada uno de estos, y todas aquellas imágenes que almacenó de ella, sabía dentro de sí que nunca volvería a capturar algo tan bello, algo tan magnifico. La vida no acaba, claro, pero el vacío tampoco podía ocultarse.

UNA TARDE de otoño ella apareció en aquella banca, se sentó a su lado y lo volvió a mirar con aquellos ojos de café; comprendió que sus almas estaban atadas, aunque no pudieran estar siempre juntos, aunque todo sería un ir y venir solamente, él no sabía porque lo hacía ella, pero lo aceptó, siguió su vida capturando personas y momentos con aquella vieja Nikon, la siguió recibiendo en instantes con la esperanza de que algún día por fin se quedara, y el mundo continuó girando, la vida continuó su curso, la vieja Habana continuó con su bullicio.

* Historiador, fotógrafo, escritor y amante de las letras, dame una palabra y te dedico un verso.

publicado en Página 24: http://pagina24.com.mx/2017/03/19/columnas/entre-letras-9/

El Camino de Hierro, los Inicios del Ferrocarril en Aguascalientes, Parte III.

Por Carlos Alberto Sánchez Villegas

* El Camino de Hierro, los Inicios del Ferrocarril en Aguascalientes, Parte III

Un pase del Ferrocarril Central Mexicano, para el año 1898

Un pase del Ferrocarril Central Mexicano, para el año 1898

ESTIMADO LECTOR, con esta tercera parte llegamos al final de esta serie dedicada al ferrocarril en Aguascalientes, resaltando la instalación de los talleres que se convirtieron en referente cultural del estado. Había llegado el año de 1895, cuando el gobierno local pasaría a manos de Rafael Arellano, quien ya había sido gobernador de 1881 a 1883, en esta ocasión terminaría su periodo en 1899. El mismo mandatario que había hecho los preparativos de bienvenida para el primer tren de pasajeros regresaba a la primera magistratura.

EL 3 DE septiembre de 1897 Arellano envió al Congreso del Estado una petición para que autorizara seguir con las gestiones que había entablado con los representantes del Ferrocarril Central tiempo atrás; mencionaba que dicha empresa tenía tiempo buscando una sede para sus talleres, que fuera céntrica a su red ferroviaria y que se había interesado inmediatamente en el estado de Aguascalientes.

LA COMPAÑÍA pedía los terrenos suficientes a un costado de la estación que ocuparían un aproximado de 832 mil 580 metros cuadrados; se pedía además el agua suficiente para el uso industrial de la planta que además vendría del manantial del Ojocaliente y que si no se pudiera dar esta agua el gobierno diera un apoyo económico a la empresa; por último, se pedía la exención de impuestos para la compañía y sus empleados.

LA RESPUESTA del Congreso local llegó al día siguiente, autorizando al ejecutivo del estado para continuar con las negociaciones, y aceptando de manera amplia las peticiones que la empresa había expuesto al ejecutivo; se pedía además que los resultados se reflejaran en un contrato para su análisis. De esta manera Arellano tenía luz verde para seguir en pláticas con los representantes del Central. (1)

EL PANORAMA no era tan sencillo ya que Aguascalientes competía con otros estados que también habían entrado en pláticas con el Central Mexicano, para llevar estas instalaciones a sus territorios, un ejemplo fueron Guanajuato y Jalisco, (2) pero sin duda este apoyo del Congreso a Arellano para aceptar las peticiones del Central, aceleraron el proceso para que esta última se convenciera para elegir territorio aguascalentense.

EN EL MISMO mes se celebró el contrato entre Rafael Arellano gobernador constitucional del estado de Aguascalientes, y el licenciado Pablo Martínez del Río, representante de la Compañía del Ferrocarril Central Mexicano para la instalación en la capital del estado de los Talleres Generales de Construcción y Reparación de Máquinas y Material Rodante al servicio de las líneas de dicha compañía.

EL GOBIERNO del Estado se comprometía a dar los terrenos necesarios para la instalación de los talleres, así como permitir la extracción de la acequia de Ojocaliente el agua necesaria para la operación industrial, de construir cañerías y tuberías a lo largo de la ciudad para trasladar el agua a sus instalaciones; por todo el tiempo que durase la concesión la compañía gozaría de la exención de impuestos personales para sus operarios y trabajadores, además de que no se pagaría impuesto sobre el sueldo de los mismos.

LA EMPRESA se comprometía a comenzar la construcción de sus talleres en un periodo de seis meses, también tenía que tomar en calidad de aprendices a las personas recomendadas por el Gobierno del Estado, se sujetaba a las consideraciones del ejecutivo nacional para el levantamiento de planos y establecimiento de medidas en los talleres. (3)

EL GOBIERNO ganaba sobre todo un mayor flujo de comercio, una mayor comunicación, y más que nada la generación de una gran cantidad de empleos, que sumaban alrededor de mil, que se agregaban a los empleados de la Gran Fundición para convertir a estas dos empresas en las grandes empleadoras del estado; aparte el obrero tenía la oportunidad de capacitarse en múltiples oficios que le servían para otros ámbitos cotidianos no sólo para el taller.

EL TERRENO que se cedió para la construcción de los talleres fue contiguo a la estación que ya existía, que pertenecían a la antigua hacienda de Ojocaliente, los citados 832 mil 598 metros cuadrados. Si se ocupaba algún terreno adicional la indemnización tenía que correr por parte del Gobierno del Estado y no de la empresa, aquél cubría la compra o rebajaba las hipotecas a los propietarios que cedían la finca. (4)

LAS INSTALACIONES del taller se dividieron en tres partes: Reparación de máquinas, reparación de carros de carga, y reparación de coches de pasajeros. En la construcción se incluía un hospital para sus trabajadores y una de las primeras maestranzas que estaba diseñada para la fabricación de locomotoras, carros de carga y pasajeros. La implementación de la electricidad en la ciudad sirvió de mucho para las operaciones de los talleres, ya que en su casa de fuerza generaban la suficiente para los edificios de la misma, se contaba con almacenes, taller de pintura, calderas, forjas, fundición propia, patio de almacenaje, carpintería, entre varios departamentos más. (5)

EL PROYECTO de los planos fue firmado en 1898 por Lewis Kingman, ingeniero del Central, y autorizados en México el primero de enero de 1899, de esta forma la empresa comenzó a construir los edificios de la maestranza, quedando finalizados por fin en el año de 1903. (6) La maestranza ferroviaria más importante del país estaba por construirse en Aguascalientes, instalaciones que estuvieron funcionando hasta finales del siglo XX, y que al día de hoy siguen siendo parte del paisaje urbano de la ciudad, y uno de sus emblemas más importantes.

Notas

1. AHEA, Poder Legislativo, caja 82, expediente 10.
2. AGMA, Fondo Histórico, caja 236, expediente 38, foja 1.
3. AHEA, Poder Ejecutivo, caja 1, sobre 2.
4. AGMA, Fondo Histórico, caja 236, expediente 25.
5. Barba Rodríguez, Marlene y Alejandro Acosta Collazo, “Los Talleres Generales de Construcción y Reparación de Máquinas y Material Rodante del Ferrocarril Central en Aguascalientes: un recorrido por su historia” en Revista Labor & Engenho, Brasil, v.6, n. 3., 2012, pp. 24-25.
6. Ibíd., p. 32.

* Carlos es de origen aguascalentense, tiene gran fascinación por los libros, el café, la fotografía, y las disciplinas de las ciencias sociales, en un futuro tiene como objetivo destacar como historiador, y líder de opinión en el ámbito político y social.

Una tarde de palacios…

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Una tarde de palacios en el centro histórico de Aguascalientes. La belleza de México en sus edificios y en sus plazas.

Tarde de baile, sones y destino…Una tarde en la plaza de Aguascalientes.

Tarde de baile, sones y destino.

Por: Carlos Alberto Sánchez Villegas.

El Sol transmite sus rayos ya decadentes hacia los transeúntes, hacia los árboles y objetos, hacia aquellas paredes, que son testigos mudos del ir y venir de tantas personas, de tantos acontecimientos.  La vida sucede generación tras generación, pero aquella plaza aún sigue recordando con añoranza a cada uno de sus personajes, y la visión de cada una de las épocas por las que ha pasado Aguascalientes.

     En esta tarde de viernes resaltan los espacios tradicionales de la plaza con aquellos nuevos como el jardín de las Jacarandas, espacio que, aunque ha generado críticas y voces a favor y en contra, ha sido apropiado por la gente que aprovecha para descansar, sentarse, charlar un poco y esconderse tal vez un poco de la luz del Sol.  En esta tarde se realizan varios eventos que corresponden a la Feria del Libro de la Casa de la Cultura 2016

     Los sones se dejan escuchar, llevados a la par de los bailables en un escenario dispuesto en las Jacarandas, sillas blancas decoran los alrededores mientras los espectadores se llenan de música en sus asientos al igual que todos aquellos que solo caminan con destino a otro lugar. Un grupo de danza ameniza la ocasión brindando su espectáculo alrededor de la exedra, la gente fija su atención al sonar del ritmo y a los movimientos realizados por los miembros de este grupo.

     Las personas se sientan y conversan frente a Palacio Municipal, algún vendedor de dulces interrumpe sus pláticas en su ritual constante de ofrecer sus productos alrededor de los jardines.  Atrás del águila que adorna el centro de la plaza el caer del agua se deja escuchar, es la fuente a Manuel M. Ponce, compositor que nació en Fresnillo, Zacatecas, pero que se ganó el corazón de Aguascalientes, su busto serio y sereno observa a los niños que juegan con las aguas de la fuente, las risas, los juegos, y los padres que vigilan constantemente las andanzas de sus vástagos. En los jardines se ve una escena similar de niños corriendo y jugando, lejos de cualquier problema, de cualquier preocupación propia de los adultos.

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Frente a Sanborns y las oficinas del Poder Legislativo uno puede sentarse mientras los boleros hacen lo propio con nuestro calzado.  Los temas de conversación son varios, pero por lo regular los boleros son excelentes para los temas de política, su experiencia es de primera mano, no en balde ven desfilar frente a ellos a tantos diputados, regidores, y funcionarios, claro a más de uno le da servicio para sus zapatos, así que si uno quiere estar al día en cuestión de polaca solo basta con sentarse a recibir una buena boleada e iniciar una plática.

     Los últimos rayos del Sol se entrecortan en un sonar de risas, de gritos, de llantos, puede parecer un viernes cualquiera, pero cada historia, cada llanto es una novedad, bien se dice que la plaza es el corazón del pueblo y la ciudad.  Frente a la calle Madero destaca el baile del ya conocido danzante, que con su indumentaria siempre tan vistosa resulta una novedad para quien visita por primera vez la ciudad, sin embargo, para el parroquiano de esta ciudad se ha vuelto parte del panorama del centro histórico.

     Sobre la calle Madero alcanzó a divisar los tranvías que ofrecen recorridos turísticos por el centro histórico, atrás de ellos los buenos consumidores de café disfrutan de su bebida favorita en el café Catedral, con vista exclusiva a los jardines de la plaza y por supuesto a la Catedral donde habita Nuestra Señora de la Asunción.

     Una plaza cargada de historia, que ha visto evolucionar su parroquia, ha visto convertirse en Palacio de Gobierno aquella majestuosa casa de los Rincón Gallardo, ha visto a todos aquellos revolucionarios que hicieron su Soberana Convención en aquel hermoso teatro Morelos, los años, las décadas, se suceden unos tras otros, mientras la exedra espera impaciente por nuevas historias y por nuevos personajes.

     La noche es casi dueña del paisaje, el bullicio aumenta, hay quien apenas salió de sus labores otros se dirigen al encuentro de alguna cita, algunos más sufren en silencio por algo o por alguien, todo esto complementa el latir del corazón de “Termapolis”, pasó para todo tipo de personas, estudiantes, familias, vendedores y demás, por otra parte, es el punto de reunión de todas las clases sociales.

     Entró por un momento al Palacio de Gobierno y veo a primera vista sus singulares murales testigos del paso de tantos entes, algunos entran solo a contemplar la composición de sus obras, para otros su presencia es solo decorativa en su andar a realizar algún trámite o al servicio de baños. El recinto se va oscureciendo poco a poco, las pinturas son cada vez más difíciles de ver, el edificio de incontables años comienza a dormir para prepararse a recibir nuevos visitantes, nuevos hechos que engrandezcan su historia.

     Y es que al caminar por estos lugares no hago más que abstraerme y recordar pasajes de mi infancia cuando a temprana a edad recorrí los mismos lugares con mis padres, las tardes de domingo en misa de Catedral, el globo a la salida, y por supuesto el ritual de perseguir a las palomas; cuantos más no tienen recuerdos parecidos a los míos, seguro que muchos aún conservan un recuerdo como este, donde la protagonista sin darnos cuenta es la plaza de nuestra ciudad.

     Salgo de mi concentración para caminar frente a Catedral frente a mis ojos aparece aquella gran explanada abierta que es el paso de la población; con su gran asta para la bandera nacional en medio, a un costado del edificio eclesiástico percibo aquel pasillo que lleva al revolucionario teatro Morelos y más adelante a las constantes obras que se llevan a cabo para “embellecer” el centro histórico; el ruido de la maquinaría contrasta con el ruido entremezclado de música y voces producido en cada rincón del céntrico lugar.

     Tal vez cada ciudad, cada estado, cada municipio y cada pueblo cuente con un espacio similar; pero para mí la plaza de Aguascalientes es única y singular, con el gran pilar rematado por el águila nacional siempre recibiendo la luz y mirando al horizonte, con sus palacios, su Catedral, su teatro y los cafés que giran alrededor. Lo más seguro es que en otro lugar una persona como yo piense lo mismo sobre la céntrica plaza del lugar donde reside, lo que alimenta mi argumento de que aunque los lugares pueden ser parecidos y casi iguales, cada uno conserva sus características únicas, producto de las experiencias de sus parroquianos.

     El día prácticamente ha terminado pero una silueta llama mi atención ubicada frente a la Catedral, es una persona disfrazada de calavera sujetando una caja donde se puede leer “destino”, veo como la gente se acerca y echa unas monedas para que la caja se abra y así pueda sacar el papel que contiene los pormenores de su vida y lo que le depara para el futuro; muchos no creen esas cosas y me incluyó un poco en ese grupo, pero la tentación es mucha hasta para el más escéptico, así que tomo unas monedas de mis bolsillos las entrego al singular personaje y saco mi papelito, parece que esta tarde de plaza el destino me ha alcanzado.

     Así termina este recorrido por la plaza de Aguascalientes, en una tarde de viernes que se llenó con los sonidos de música, bailes y sones; así como el improvisto del destino que llego ante mis pies.

El Camino de Hierro: Los Inicios del Ferrocarril en Aguascalientes (Parte 1).

Por Carlos Alberto Sánchez Villegas

* El Camino de Hierro: Los Inicios del Ferrocarril en Aguascalientes (Parte 1)

Fierro negro que duerme,/ fierro negro que gime,/ por cada poro un grito de desconsolación…/ Cada máquina tiene una pupila abierta,/ para mirarme mejor. (1)

QUERIDOS LECTORES, el día de hoy presento una columna que estará dividida en varias partes, referente a uno de los temas más importantes que tenemos como estado y como tradición. Me refiero a los inicios del ferrocarril en Aguascalientes, esta entidad tiene una gran tradición ferrocarrilera que parte de sus talleres y que a lo largo de los años se ha identificado con la población por medio de los obreros ferrocarrileros y de la estación; por esta razón la intención de esta columna es que juntos profundicemos en cómo se dio el proceso de instalación de las vías férreas en el estado y de la posterior construcción de los Talleres Generales de Construcción y Reparación de Máquinas y Material Rodante de la Compañía del Ferrocarril Central Mexicano. Es hora de adentrarnos en el tema y subirnos juntos a ese vagón tan importante en la historia de Aguascalientes, que también nos ayudará a entender los procesos que se dieron en otros estados.

AL IGUAL que en el resto del país, la llegada de Porfirio Díaz a la presidencia significó un cambio en la dinámica social y económica del estado. En Aguascalientes, asumió la gubernatura Francisco Gómez Hornedo, de 1877 a 1879, quien fue sucedido, de 1879 a 1881 por Miguel Guinchard, quien renunció por razones de salud, realizándose unas elecciones extraordinarias que llevaron a la gubernatura a Rafael Arellano por primera vez, (2). En los años posteriores del Porfiriato ocuparon la primera magistratura de la entidad Alejandro Vázquez del Mercado y Carlos Sagredo.

El tren trastocó la vida del México porfirista (Foto: Cortesía Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos)

El tren trastocó la vida del México porfirista (Foto: Cortesía Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos)

EN EL AGUASCALIENTES del Porfiriato la figura del gobernador fue la más relevante de la política local, y aquella a la cual el Congreso hacía caso y obedecía, las decisiones más importantes se tomaban por el ejecutivo. (3) Se puede decir que de los cinco gobernadores que hubo en esta época Alejandro Vázquez del Mercado y Rafael Arellano fueron los más influyentes en la industrialización que se dio en el estado, el primero firmó en 1894 un contrato de concesión con los Guggenheim, para la instalación en el estado de la Gran Fundición, misma que también tendría bajo su control las minas más importantes de la entidad, generando más de mil empleos, impulsando decididamente la economía local; por otro lado, Arellano firmaría entre 1897 y 1899 un contrato con la Compañía del Ferrocarril Central Mexicano para el establecimiento de los Talleres Generales de Construcción y Reparación de Máquinas y Material Rodante de la misma. Ambas decisiones traerían los cambios más importantes para Aguascalientes durante el Porfiriato.

LOS PRIMEROS planes de concesiones para ferrocarril en la República, contemplaban que los empresarios y las élites locales de las entidades se hicieran cargo de los distintos permisos en todos los aspectos, sin embargo, el ferrocarril era un sector que demandaba un alto costo tanto de construcción como de operación, por lo que estos primeros planes se vinieron abajo debido a la falta de recursos de los gobiernos estatales y del miedo a invertir en algo desconocido de las élites locales, dejando la puerta abierta para la inversión extranjera en 1880. A partir de estos momentos surgen diversas compañías y concesiones que tenían capital estadounidense e inglés principalmente, de las cuales la Nacional y la Central eran las más importantes, éstas mismas fueron construyendo y tendiendo sus redes ferroviarias a lo largo del final de siglo XIX, aunque para 1890 ya estaban construidas una gran mayoría de las vías de hierro en el país.

DESDE QUE las diversas compañías comenzaron a tender sus rutas en el país, los diversos estados empezaron a tener una creciente expectativa sobre los beneficios que este medio de trasporte podría traer sobre su economía local, por lo que muchas veces se ponían en comunicación con las empresas ferroviarias para que contemplaran sus territorios en el trazado de rutas, además a la llegada del monstruo de hierro las ciudades y los estados se vestían de sus mejores galas para recibir a la innovadora tecnología.

EN AGUASCALIENTES, COMO en los demás estados, había curiosidad de la dinámica económica nueva que el ferrocarril traería. En 1883, cuando Rafael Arellano era gobernador de estado en un primer periodo (ocuparía el puesto de nueva cuenta en la década de 1890), se dieron los preparativos entre el gobierno del estado y el ayuntamiento de la ciudad para darle la bienvenida al “emisario del progreso” en su ruta del Central Mexicano; dichos planes contemplaban el embellecimiento de las calles principales, el número de policías adecuado para la seguridad del evento, y todos los gastos adicionales al mismo, esto se fue planeando desde octubre de 1883, (4) y sería en febrero de 1884 cuando en medio de fiesta y expectación la población de Aguascalientes recibió el primer tren de pasajeros.

A RAFAEL Arellano le tocó como gobernador recibir el ferrocarril en el estado, y esto es un hecho importante ya que una década después, también como gobernador llevaría las negociaciones con la Compañía del Ferrocarril Central para la instalación de sus talleres en la entidad, lo que nos habla de que esta primera experiencia con la llegada del ferrocarril al estado lo prepararía y le daría un criterio más amplio sobre los diversos beneficios que el nuevo trasporte podría traer sobre el estado.

EN LA SIGUIENTE entrega veremos la ruta que enlazaba el estado con San Luis Potosí y que a la postre sería precursora para que el Central Mexicano se interesara en Aguascalientes para la instalación de sus talleres, el camino aún continúa así que sigamos cómodos en nuestros asientos de tren hacia la siguiente estación.

Notas

1. Neruda, Pablo, Maestranza de noche, Universidad de Chile, http://www.neruda.uchile.cl/obra/obrafarewell2.html
2. Gómez Serrano, Jesús, “El siglo XIX y el Porfiriato” en Rojas, Beatriz, et. al., Breve Historia de Aguascalientes, México, Fondo de la Cultura Económica-El Colegio de México, 1994, p. 116.
3. Martínez Delgado, Gerardo, Cambio y Proyecto Urbano: Aguascalientes 1880-1914, Aguascalientes, Universidad Autónoma de Aguascalientes, 2009, p. 46.
4. Archivo General Municipal (AGMA), Fondo Histórico, caja 40, expediente, 5.

* Carlos es de origen aguascalentense, tiene gran fascinación por los libros, el café, la fotografía, y las disciplinas de las ciencias sociales, en un futuro tiene como objetivo destacar como historiador, y líder de opinión en el ámbito político y social.