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Ataque Nuclear, Hiroshima y Nagasaki

Por Itzel Alejandra Martínez Chávez

* Ataque Nuclear, Hiroshima y Nagasaki 

BIENVENIDO UNA vez más a “Clío al desnudo”, en esta ocasión es mi turno de saludarlos. Como ya es costumbre me gusta explicar temas de mi interés, es por eso que abordaré el tema referente al final de la Segunda Guerra Mundial, siendo este el ataque nuclear que sufrieron las prefecturas de Japón, es decir, el proyecto Manhattan, bien conocido porque es donde se desarrollarían los primeras ataques atómicas.

“DESDE 1939, nos dice Carmen La Guardia, el Gobierno de Estados Unidos incrementó las inversiones en la investigación científica adecuada para conseguir energía atómica. Más de dos billones de dólares en sólo tres años se invirtieron en el proyecto conocido como Proyecto Manhattan porque la mayoría de los físicos atómicos eran investigadores y profesores de la neoyorquina Universidad de Columbia”. (1)

ESTE PROYECTO creó las bombas atómicas, primero haciendo una prueba en el desierto de Almagordo, Nuevo México. Fue el 16 de julio de 1945 cuando se lanzó la primera bomba (de prueba), donde “el duro y sólido suelo del desierto quedó excavado hasta una profundidad de 7.50 m, formando un enorme cráter en forma de platillo”. (2)

Dibujo de un sobreviviente al ataque a Hiroshima: gente quemada corre por la calle

Dibujo de un sobreviviente al ataque a Hiroshima: gente quemada corre por la calle

LUEGO DE Estados Unidos bombardeara incesantemente las ciudades japonés deNagoya, donde había fábricas de aviones, y Tokio, centro militar y político de la nación” (3), envió un ultimátum exigiendo la rendición con plazo hasta el 3 de agosto, pero Japón se resistió a claudicar.

Hiroshima 

OBSERVEMOS CÓMO fue el ataque que devastó Hiroshima, donde debemos tomar en cuenta que las ciudades que podían ser bombardeadas eran Kioto, Saporo, Hiroshima y Nagasaki. Para el efecto, se contaba con unidades especialistas en bombardeos, y luego de seleccionarse a Hiroshima como el blanco, el lanzamiento del mortífero artefacto corrió a cargo del piloto Paul W. Tibbets Jr.

EN HIROSHIMA, la mañana del 6 de agosto de 1945, un B-29 sobrevolaba la ciudad. Sin previo aviso, el denominado Egola Gay dejó caer “[…] un gran objeto negro […] súbitamente una luz penetrante y cegadora, más brillante que mil soles, estalló sobre la ciudad. Reinó un mortal silencio por un instante. Luego una terrorífica explosión hizo retumbar la tierra en el centro de la ciudad […]”. (4)

Otro apunte de un testigo del sufrimiento de la población de Hiroshima

Otro apunte de un testigo del sufrimiento de la población de Hiroshima

A LAS 8:15 horas, el Egola Gay arrojaría la bomba desde la altura aproximada de nueve mil 600 metros y detonaría en 43 segundos, justo encima del hospital Shima. Denominado Little Boy, el explosivo pesaba cuatro mil 400 kilos, y contenía 64 kilos de uranio. (5)

TRAS LA detonación “empezaron a caer grandes gotas de agua de un centímetro de diámetro… procedentes de la humedad condensada en la nube de polvo, calor y fragmentos de fisión. […] muchos resultaron con las cejas quemadas y la piel les colgaba de la cara y manos […]”. (6)

Nagasaki 

DESPUÉS DEL ataque a Hiroshima se volvió a reclamar la rendición a Japón, pero “el Alto Mando japonés hizo caso omiso del ultimátum en el que se le intimaba la rendición. Tres días después de Hiroshima, una segunda bomba atómica, tan perfeccionada que dejaba ya anticuada a la primera, fue lanzada sobre el Japón con resultados aún más devastadores”. (7)

“NAGASAKI ERA un importante puerto que abastecía a las fuerzas militares y navales japonesas que operaban en todo el Pacífico”, explica La Guardia. (8) El 9 de agosto, desde el Bockscar, se arrojó la bomba atómica llamada Fatman que era de plutonio.

ESTA BOMBA no alcanzaría las fábricas de armas Mitsubishi, que era el blanco original en esta ciudad. A las 11 horas con dos minutos la bomba estalló a 550 metros de altura, con velocidad de dos mil metros por segundo y un calor de nueve mil grados. Detonaría sobre Matsuyama-cho, que se encontraba en el barrio de Urakami. (9)

“LA BOMBA, dice una crónica, cayó entre la mayor fábrica de torpedos del Japón y unos grandes altos hornos, reduciendo la moderna empresa siderúrgica a un amasijo de vigas retorcidas. En la zona urbana, de cinco km. de largo por tres de ancho, todo quedó reducido a escombros.” (10)

TRAS LA destrucción, no pasaría mucho tiempo para que Japón desistiera. El 2 de septiembre de 1945 se firmaría la rendición japonesa y se daría fin a la Segunda Guerra Mundial.

PODEMOS CONCLUIR que a pesar de que se llegó al fin de la guerra, tal vez los inhumanos ataques no eran necesarios, aunque puede considerarse que era imperativo llegar al extremo de acabar con el Imperio Japonés. Hasta aquí llega mi intervención, esperando que el tema haya sido de su agrado. Me despido no sin antes hacerles una atenta invitación a que escuchen el programa de radio Trapitos de Clío que se transmite por Radio Universidad Autónoma de Aguascalientes, en el 94.5 FM, todos los lunes a las 6:30 pm.

Notas

1. De la Guardia, Carmen, “El fin del aislamiento: La Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría”, en Historia de Estados Unidos, p. 325

2. L. Snyder, Louis, “Victoria en Oriente”, en La Guerra 1939-1945, Ediciones Martínez Roca Barcelona, España, Quinta edición 1972, p. 632

3. L. Snyder, Louis, “Victoria en Oriente”, en Ibídem, p. 633

4. Ibídem, p. 636

5. La información es tomada de la revista Proceso (edición especial 50), Hiroshima y Nagasaki, el apocalipsis 70 años después

6. L. Snyder, Louis, “Victoria en Oriente”, en Ibídem, p. 637

7. Ibídem, p. 639

8.  Ibídem, p. 640

9. La información es tomada de la revista Proceso (edición especial 50), Hiroshima y Nagasaki, el apocalipsis 70 años después

10. L. Snyder, Louis, “Victoria en Oriente”, en Ibídem, p. 640

* Itzel Alejandra, es estudiante de la licenciatura en historia en la Universidad Autónoma de Aguascalientes, sus interés se encuentran en la historia de Japón, del arte, historia cultural, vida cotidiana. Entre sus pasatiempos además de la historia, se encuentran en leer novelas de ficción, dibujar, hacer difusión de la historia, así como tomar una buena taza de té o café y pasar tiempo con sus amistades. Una de sus aspiraciones más grandes es poder convertirse en escritora de textos académicos, novelas históricas y de ficción, y la elaboración de textos de historia para niños.

Publicado también en http://pagina24.com.mx/columnas/2016/02/16/clio-al-desnudo-47/

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Historia de México, de Isamu Noguchi.

Por Itzel Alejandra Martínez Chávez

* Historia de México, de Isamu Noguchi

MUY BUEN día lectores, en esta ocasión me gustaría hablarles sobre el mural al relieve intitulado Historia de México, localizado en el mercado Abelardo L. Rodríguez y que es autoría del escultor Isamu Noguchi, del cual hablé en mi columna anterior, esperando despertar el interés por conocerlo.

COMO NOS dice Marcela González Cruz Manjarrez, al igual que “muchos artistas en la década de los treintas, Noguchi comparte las inquietudes de un arte socialmente comprometido, que se vieron intensificadas por las consignas de un Frente Amplio  que concertaba en lo ideológico a diferentes sectores sociales para hacer frente al fascismo”, (1) y que “en las pinturas murales del Mercado se nota tanto la exaltación de la vida rural (influencia de Rivera) como una fuerte ideología socialista (influencia de Siqueiros o de la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios, LEAR) (…) los murales pintan, junto con el tema de la vida rural o indígena, la lucha obrera, la solidaridad entre los obreros y los campesinos y la lucha contra el nazismo y el fascismo.” (2)

EL MERCADO Abelardo L. Rodríguez, el cual cuenta con más de 300 locales comerciales, fue primero realizado tras la Revolución Mexicana y en su momento fue el más moderno de la Ciudad de México. Fue construido por el arquitecto Antonio Muñoz, usando el arte neoclásico, neocolonial, art déco, art nouveau. Cuenta con diez trabajos murales, ocho de ellos al fresco, uno al temple y otro más en relieve, el de Isamu). El mural Historia de México se localiza en la parte superior, en la sección habilitada como Centro de Integración Juvenil. (3)

EL MURAL, de 21.94 metros de largo por 1.98 metros de alto, fue elaborado con “cemento policromado sobre ladrillo tallado”, (4) aplicando el autor las técnicas aprendidas en sus diversos viajes. Aparte del material usado, le dio cierto brillo al predominar el color rojo. Así mismo se encuentra en un cuarto que al parecer cuenta con buena iluminación.

LA OBRA presenta una serie de símbolos haciendo referencia al capitalismo y al socialismo, pero esto de una manera negativa, expresando la vía para el cambio en la explotación de los trabajadores. Tiene una confrontación con lo que vendría a ser sus propias ideas de arte público.

Detalle del mural Historia de México, de Isamu Noguchi, localizado en la segunda planta del mercado Abelardo L. Rodríguez, en la Ciudad de México

Detalle del mural Historia de México, de Isamu Noguchi, localizado en la segunda planta del mercado Abelardo L. Rodríguez, en la Ciudad de México

TANAKA KEIICHI lo resume de la siguiente manera: “El relieve mural está lleno de simbolismos e imágenes de la década de los treintas; la hoz y el martillo son símbolos del socialismo. La suástica es el símbolo del nazismo y la cruz, la de la iglesia. Noguchi pintó a los trabajadores aplastados por la suástica y la cruz. Los fusiles muestran la inminencia de la guerra. Recordemos que en el mismo año estalló la Guerra Civil Española. En el ángulo superior derecho, hay un esqueleto que está castigando a un empresario. Según dice Noguchi el esqueleto proviene de las estampas de José Guadalupe Posada (…) En el relieve también hay pintados unos tractores que son símbolos de la agricultura moderna y el armazón de hierro (…) El puño simboliza la solidaridad del pueblo mexicano”. (5)

A NOGUCHI le llevó aproximadamente ocho meses concluir Historia de México, siendo el único mural que ejecutó en su vida pero volvió a Estados Unidos con una nueva mentalidad. La estadía de Isamu en México cambiaría parte de su forma de hacer esculturas, aunque siguió realizando bustos. Por ejemplo, realizó la escultura News, (6) para la decoración de la entrada principal del edificio de la Associated Press, situado en el Centro Rockefeller, en Nueva York.

NOUCHI GUARDARÍA un especial cariño hacia nuestro país, como quedó reflejado en el siguiente testimonio: “¡México es un paraíso! Está libre de prejuicios hacia los artistas extranjeros, porque los artistas son apreciados como trabajadores indispensables para la comunidad. Por lo tanto nunca he tenido un sentido de enajenación.” (7)

HASTA AQUÍ llega mi intervención en esta ocasión, espero que haya sido de su agrado. Les doy las gracias por haber leído la columna semanal de los estudiantes de historia. Clío al desnudo les desea una muy feliz navidad, nos vemos en las próximas intervenciones.

Notas

1. González Cruz Manjarrez, Marcela, “Isamu Noguchi en el Mercado Abelardo Rodríguez”, p. 96.

2. Tanaka, Keiichi, “Isamu Noguchi en México, en torno a su relieve mural en el Mercado Abelardo L. Rodríguez”, p. 195.

3. http://www.jornada.unam.mx/2008/05/19/index.php?section=capital&article=039n1cap, consultado 15 de julio de 2015

4. Tanaka, p. 201.

5. Idem.

6. Hecha en su totalidad por Isamu Noguchi, con acero inoxidable. En este obra se plasma la vida de varios periodistas, algunos tomando notas, sacando fotos, escribiendo, etcétera.

7. Tanaka, p. 204.

* Itzel Alejandra, es estudiante de la licenciatura en historia en la Universidad Autónoma de Aguascalientes, sus intereses se encuentran en la historia de Japón, del arte, historia cultural, vida cotidiana. Entre sus pasatiempos además de la historia, se encuentran en leer novelas de ficción, dibujar, hacer difusión de la historia, así como tomar una buena taza de té o café y pasar tiempo con sus amistades. Una de sus aspiraciones más grandes es poder convertirse en escritora de textos académicos, novelas históricas y de ficción, y la elaboración de textos de historia para niños.

Isamu Noguchi, un Escultor que Deja Huella.

Por Itzel Alejandra Martínez Chávez

* Isamu Noguchi, un Escultor que Deja Huella

UNA VEZ más, me encontraba reflexionando sobre el tema de mi columna pero algo no me llenaba completamente; siguiendo con la reflexión llegó a mi mente la idea de compartirles un poco de la vida de un escultor que en lo personal admiro, y así es como les hablaré de Isamu Noguchi, que dejó huella en México con su mural Historia de México.

NOGUCHI ES un escultor norteamericano-japonés y sus dos nacionalidades son de gran importancia en la creación de sus obras. Nació en Los Ángeles en 1904, siendo su madre la escritora norteamericana Leonie Gilmore y su padre el poeta japonés Yone (Yonejiro) Noguchi. Isamu pasó parte de su vida en Japón y otro tanto en Estados Unidos. (1)

ISAMU EN un principio llevaría el apellido de su madre, puesto que su padre no lo reconocía, llegando a prohibirle el uso de su apellido Noguchi, pero poco después comenzaría a firmar con éste. Estando alejado de su padre durante su infancia, a la edad de 13 años viajaría a Estados Unidos, tendría como mentor al doctor Rumely. Se reuniría nuevamente con su padre en 1931, pero éste siguió rechazándolo, “El encuentro fue muy desafortunado y el padre le exigió que dejara de firmar con el apellido Noguchi”. (2)

EL MISMO Noguchi llega a afirmar que el hecho de tener dos nacionalidades era un poco complicado: “Tengo dos nacionalidades y me han educado de dos maneras distintas. ¿Dónde estaba el lugar en el que podía vivir tranquilo?”. Así se vio obligado a vivir desde su nacimiento como cosmopolita entre Oriente y Occidente”. (3)

UNO DE sus biógrafos lo resalta: “…encontramos ya una primera falta de centro que, sin duda, marcó su sensibilidad como artista. En primer lugar, la ausencia de un padre real y, en segundo, la de una identidad nacional clara. Esa falta de identidad no afectó sólo a la tenencia de dos apellidos diferentes sino que le condujo a no llegar a saber cuál era su posición en el mundo, dónde estaba su centro. Como él mismo ha confesado: ‘sentía cómo para los japoneses era un occidental mientras que para los norteamericanos era un japonés’… uno de los propósitos de su vida fue acercar la sensibilidad oriental a los Estados Unidos y llevar la modernidad occidental a Japón”. (4)

Isamu Noguchi, puente entre Oriente y Occidente

Isamu Noguchi, puente entre Oriente y Occidente

OTRO PUNTO importante en la vida de Isamu es su formación como artista, así como algunas personas que conocería en su vida que le ayudarían en un futuro. Cuando regresó a Estados Unidos, ingresó a la carrera de medicina, pero esta no era su vocación y guiado por el consejo de uno de sus compatriotas y maestro, se matriculó en un curso nocturno en la carrera de escultor. Isamu Noguchi escribe (5): “Mi padre, Yone Noguchi, es japonés y, desde hace mucho tiempo, su poesía se percibe como una traducción de Oriente para Occidente. Yo quiero hacer lo mismo con mi escultura”. (6)

ISAMU SE caracterizó en sus obras por el arte abstracto y orgánico, llegando a hacer bustos, escultura, etcétera. Varias de estas obras fueron realizadas a lo largo del mundo, como Nueva York, Tokio, París, México, entre otros. Por ejemplo se tiene a su escultura titulada “Muerte”, por la que fue muy criticado en el periódico New York Sun, siendo llamado “semi-oriental Scukptor [escultor]”. (7)

CONOCIÓ A un escultor rumano, Constantin Brancusi, con el que trabajó como asistente. Aprendió de él las técnicas básicas para hacer la escultura abstracta. Aprendería del alfarero japonés Jinmatsu Uno, la realización del barro cocido. También conocería a Marion Greenwood, pintora norteamericana. Trabajó para Diego Rivera; y por otro lado tendría una buena amistad, llegando a un fugaz romance, con Frida Kahlo. (8)

DESPUÉS DE ser llamado semi-oriental escultor, emprende el viaje a México, cuando el movimiento muralista estaba en su segundo periodo. Varios artistas mexicanos habían realizado viajes a los Estados Unidos, aquí se ve cómo se tenía el acercamiento a ellos; muchos artistas norteamericanos tendrían ganas de conocer y realizar una obra de arte en México. Por ejemplo, cuando José Clemente Orozco llegó (a Estados Unidos), Noguchi ya estaba al tanto de lo que pasaba en torno al muralismo mexicano. Isamu trabajó como ayudante de José Clemente Orozco, en el Dartmouth College, e incluso le realizó un busto.

MASAYO DUSS resalta: “…su viaje a México no fue una aventura caprichosa,… México era, para cualquier artista norteamericano, un destino de ensueño”. (9) Con ayuda de las hermanas Marion y Grace Greenwood, que ya trabajaban en el proyecto mural colectivo del mercado Abelardo L. Rodríguez. “… es en 1935 cuando Marion intercede con Diego Rivera para que invite a Noguchi a colaborar en el proyecto artístico del Mercado…” (10)

RIVERA LO invitó con la condición de que su sueldo fuera el mismo que el de los artistas mexicanos. (11) En este proyecto trabajó con diversos artistas tanto mexicanos como extranjeros, entre ellos se encuentran: Grace y Marion Greenwood, Pablo O´Higgins, Ramón Alva Guadarrama, Antonio Pujol o Miguel Tzab. (12) Isamu Noguchi ya tenía una amplia trascendencia antes de llegar a México, expresando siempre su gran versatilidad a la hora de la utilización de materiales y conceptos artísticos, avanzando en las tendencias del arte.

HASTA AQUÍ mi intervención, dejando (tal vez) al lector con la incógnita de observar el mural, el cual les recomiendo. Nos vemos en la próxima, esperando que la columna haya sido de su agrado.

Notas

1. Ideas tomadas de: http://www.biografiasyvidas.com/biografia/n/noguchi.htm, consultado 15 de julio de 2015.

2. Maderuelo, Javier, “La excentricidad de Isamu Noguchi”, en Caminos de la escultura contemporánea, España, Universidad de Salamanca, 2012, p. 117.

3. Tanaka, Keiichi, “Isamu Noguchi en México, en torno a su relieve mural en el Mercado Abelardo L. Rodríguez”, en Crónicas, número especial, UNAM-IEE, 2012, p. 195.

4. Maderuelo, Op. Cit., p.117.

5. En su solicitud para la beca Guggenheim. Tanaka, Op. Cit., p. 196.

6. Ídem.

7. Ídem. Esto fue un año antes de que llegará a México.

8. Frida lo describía como un “Don Juan”, “intrépido enamorado”, “amante castigador”. Se conocieron en un encuentro de artistas organizado por la fundación Guggenheim. Diego no tardó en descubrir el romance y un día los descubrió en su departamento, donde les exigió terminar empuñando una pistola.

9. Tanaka, Op. Cit., p. 198.

10. González Cruz Manjarrez, Marcela, “Isamu Noguchi en el Mercado Abelardo Rodríguez”, en Crónicas, núm. 5-6, UNAM-IIE, septiembre 1999, p. 95.

11. A cada artista se le pagó 13.50 pesos (3.75 dólares al cambio de entonces) por metro cuadrado pintado y trabajado bajo la premisa de llevar el arte al pueblo. Tanaka, Op. Cit., p. 199.

12. González, Op. Cit., p. 95.

* Itzel Alejandra, es estudiante de la licenciatura en historia en la Universidad Autónoma de Aguascalientes, sus intereses se encuentran en la historia de Japón, del arte, historia cultural, vida cotidiana. Entre sus pasatiempos además de la historia, se encuentran en leer novelas de ficción, dibujar, hacer difusión de la historia, así como tomar una buena taza de té o café y pasar tiempo con sus amistades. Una de sus aspiraciones más grandes es, poder convertirse en escritora de textos académicos, novelas históricas y de ficción, y la elaboración de textos de historia para niños.