De Ferrocarrileros y Piojitos: La Herencia de la Cultura Ferrocarrilera en Aguascalientes y San Luis Potosí

Por Carlos Alberto Sánchez Villegas

* De Ferrocarrileros y Piojitos: La Herencia de la Cultura Ferrocarrilera en Aguascalientes y San Luis Potosí

Todas las mañanas, voy a trabajar, voy con muchas ganas, y con felicidad. Si alguna vez quieres, encontrarme a mí, trabajo en las vías, del ferrocarril.
Pappo (1)

Para una gran amiga: Karen López

A FINALES del siglo XIX y principios del XX los ferrocarriles significaron la evolución económica de México y fueron sinónimo de progreso e industrialización, además de que su construcción se identificó con el Porfiriato y más adelante fue el principal medio de transporte para los revolucionarios durante la década de 1910.

EN AGUASCALIENTES se establecieron los Talleres Generales de Construcción y Reparación de Máquinas y Material Rodante en 1897, esto originó que Aguascalientes se convirtiera en una de las rutas más importantes del país, además con la contratación de miles de obreros se enraizó en el estado una cultura ferrocarrilera. Durante las primeras décadas del siglo XX todo giró en torno a los talleres del Ferrocarril Central Mexicano, sobre todo por la cantidad de empleos que generaba. Con el tiempo y hasta la actualidad se generó en la conciencia de la sociedad aguascalentense la idea de que el auge del ferrocarril se vivió igual en todo el país, omitiendo, que el obrero ferrocarrilero y los talleres eran un elemento muy particular de Aguascalientes. (2)

PARA DEMOSTRAR que el ferrocarril no tuvo un impacto homogéneo en la cultura de la nación, tenemos el caso de San Luis Potosí, donde la concesión para establecer vías de ferrocarril fue otorgada a la Compañía Metalúrgica Mexicana (CMM) que pertenecía al empresario Robert S. Towne, mediante un contrato firmado con el Gobierno federal en 1898. La compañía de Towne construyó en 1890 una planta metalúrgica cerca de las minas de Cerro de San Pedro y para su operación eran importantes las vías férreas del Ferrocarril Nacional Mexicano que enlazaban con la Ciudad de México y Laredo, y por otro lado, la línea del Ferrocarril Central Mexicano que hacía lo propio con Aguascalientes y Tampico. (3)

PARA LLEVAR los metales a los ya mencionados empalmes, Towne pidió la concesión para construir y explotar una vía férrea, y así estableció la de El Potosí y Río Verde, con una extensión de 58 kilómetros y tenía su punto inicial en la estación Santiago (km. cero) al norte de la ciudad de San Luis Potosí, hasta la estación El Aguacatal (km. 58) donde se ubicaba el rancho Los Álvarez, propiedad de la CMM. La ruta contaba con tres locomotoras de denominación grande y cinco chicas; se inauguró en 1901, y además del trasporte de minerales también contaba con servicio de pasajeros. (4)

El ferrocarril y el establecimiento de talleres, fueron fundamentales para la transformación del Aguascalientes de finales del siglo XIX (Foto: Carlos Alberto Sánchez Villegas)

El ferrocarril y el establecimiento de talleres, fueron fundamentales para la transformación del Aguascalientes de finales del siglo XIX (Foto: Carlos Alberto Sánchez Villegas)

EL ELEMENTO de identificación que esta ruta tuvo con la población potosina fue su papel comercial; la ruta no sólo trasportaba mineral de la metalúrgica, sino que también cargaba mercancías como arena, cal, leña, carbón, vacas, caballos, puercos, mármol, etcétera, mismas que comercializaba entre los trabajadores de la CMM y las poblaciones por las que pasaba la ruta y debido a este subir y bajar de productos se le apodó a la línea “El Piojito”. Desde un principio la ruta fue construida con este propósito comercial, así no sólo servía como medio de transporte para los minerales, aparte de se le sacaba provecho para entablar el comercio con la población y los trabajadores.

DE ESTA forma nos encontramos con dos modalidades diferentes del ferrocarril; por un lado en  Aguascalientes aquel representado por los talleres y sus obreros, y por otra parte, en San Luis Potosí vemos el ferrocarril minero y comercial, cuya identificación se da por su papel mercantil y minero, y no por la figura del obrero ferrocarrilero como es el caso de Aguascalientes.

OTRO ASPECTO de relevancia al abordar los ferrocarriles en el Porfiriato es que éstos no eran tampoco homogéneos como empresa, sino que existieron gran número de concesiones a la par del Ferrocarril Central Mexicano y el Ferrocarril Nacional Mexicano, ejemplo muy claro es la empresa que operó Robert S. Towne en San Luis Potosí; tal situación ayudó a diversificar el impacto del ferrocarril sobre la población de México, dando a las vías férreas un papel particular como en el caso de los estados que mencionamos. Además, así como en estas dos entidades, hay otras al norte y sur de la República en los cuales las rutas férreas jugaron un papel preponderante en su economía y cultura local.

ESTA PEQUEÑA comparación sirve para valorar de distintas formas la industria del ferrocarril, y como aguascalentenses advertir los diversos matices sobre el tema en otras regiones y estados, así vislumbraremos a la par del ferrocarrilero aquel “Piojito” que recorría los pueblos potosinos llevando sus mercancías y minerales; además no necesitamos ser de Aguascalientes para identificar las distintas modalidades sobre el tema que hubo en nuestros estados, el objetivo es ver el panorama desde todos sus enfoques.

Notas

1. Norberto Aníbal Napolitano, guitarrista de origen argentino.

2. Medrano de Luna, Gabriel, “¡Ay morena encantadora! Los talleres ferrocarrileros de Aguascalientes como mundo simbólico” Revista Mirada Ferroviaria, Conacultura, número 10,  Enero- abril 2010, p. 32.

3. Palacios García, Raúl, “El Ferrocarril minero el Potosí y Río Verde (El Piojito) 1898-1949”. Revista Mirada Ferroviaria, Conacultura, Número 10,  Enero- abril 2010, pp. 5-6.

4. Ibid, p.8.

Carlos es de origen aguascalentense, tiene gran fascinación por los libros, el café, la fotografía, y las disciplinas de las ciencias sociales, en un futuro tiene como objetivo destacar como historiador, y líder de opinión en el ámbito político y social. Por último espera que para acompañar la lectura de esta columna disfrutes del sabor de una buena taza de café.

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Acerca de spawn55

Historiador, escritor y columnista. amo el café y los libros; y algo de buena música.

Publicado el 5 octubre, 2015 en Columna, Escritos mios..., Historia y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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