La Sonrisa… (Breve cuento).

LA SONRISA.

Este cuento lo escribi hace algunos meses espero les guste y les sea entretenida la lectura”

Era temprano y los primeros rayos dorados de luz penetraron por la ventana rebotando por toda la extensión del pequeño cuarto. Khaled no se resignaba a dejar su humilde cama, ubicada en ese pequeño sótano, de pronto una tenue voz se dejo escuchar en lo lejano:

– ¡Khali! Sube hijo mío, los alimentos están en la mesa.

Khaled ese niño de apenas nueve años, sube por esas escaleras carcomidas por la humedad. Con una sensación de no haber dormido y es que las pesadillas son recurrentes; a su corta edad este pequeño sabe el dolor que representa perder un padre, fue hace aproximadamente seis meses en esa vieja estación de bomberos cuando sonó la alarma de incendio, su padre uno de los bomberos más veteranos acudió a la misma para ya jamás volver.

Así pues la vida de Khaled y su madre dio un giro completo, “los días más brillantes se cubrieron de negra tristeza”. Sin embargo una pena no dura para siempre, y eso es lo que descubrirá este pequeño.

Había sido una primavera cuando ocurrió la trágica muerte de su papá, el tiempo puede pasar rápido sin embargo para Khaled no parecía así; cada día era más difícil de llevar, los minutos se sucedían con una extraña pereza.

Llego entonces un día que comenzó con un viento frio, de esas ráfagas que traen las vísperas del invierno, Khaled salió a caminar un poco una vez que finalizo su almuerzo en compañía de su madre, a unos metros de su casa llego a un solar el cual se encontraba rodeado de pinos muy hermosos; al disponer a sentarse junto a uno de estos se percata de que no está solo, una mirada fija lo envuelve entonces de reojo reconoce la silueta de Mar, una pequeña de ocho años que vive frente a su casa; Khaled solo atina a decir:

– ¿Qué es lo que tanto miras?

– Tu prendedor en forma de pez, que llevas puesto, es muy… bonito.

El niño entonces recuerda su prendedor, el regalo más preciado que su padre le había obsequiado, el cual siempre llevaba consigo fijado a su camisa. Los recuerdos se agolpaban en su mente, de repente algo lo saca de su meditar, Mar esa niña a arrebatado su joya y comenzado a correr.

– Oye  tu ¿A dónde vas con eso?

No sabe cuánto ha corrido detrás de ella, en un principio el miedo de perder lo que le queda de su padre se apodera de sus pensamientos, después otro sentimiento, algo que no sabe describir, que no sabe cómo llamarlo.

La niña se detiene en seco a unos cuantos metros de los hogares de ambos, esperando tal vez la reacción furiosa del chiquillo. Ella lo observa incrédula y el también no se reconoce a sí mismo al darse cuenta que el coraje da paso a la algarabía, a la risa; una sonrisa que tenia meses sin aparece. Y de esta forma la esperanza llego al ser de Khaled por medio de este pequeño gesto, el cual le demuestra que se puede seguir viviendo.

FIN

Carlos Alberto Sánchez Villegas.

Anuncios

Publicado el 9 noviembre, 2012 en Escritos mios.... Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: